Entrevista a Kelly

Mi mamá llegó en el 2000, un año más tarde me trajo a mí. Por cuestiones familiares y problemas ya no podía estar más con mi abuela, así que a mi madre no le quedó otra opción que traerme. Los trámites de mis documentos tardaron casi un año en estar listos. Mediante abogados y terceros mi madre consiguió sacarme del país como hija natural, ya que mi padre no estaba dispuesto a dejarme salir del país. Es la razón por la cual apellido dos veces Mariscal.

Llegué a España con 11 años, en 2002. Los primeros días fueron felices, porque por fin estaba viviendo con mi mamá. Era la primera vez que vivía con ella. En Bolivia mi madre siempre trabajaba en ciudades grandes, así que solo la veía una vez al año o así. La cosa se complicó cuando descubrimos que no nos conocíamos y discutíamos siempre. .Ella tampoco  tenía paciencia, no estaba acostumbrada a cuidar de una niña. Aun así estábamos mucho mejor que en Bolivia.

El cambio fue impactante. Todo era diferente, hasta la forma de hablar de la gente. Casi todos los inmigrantes  de mi zona ,nos conocíamos y había cierta empatía. De otra forma, en Bolivia nunca nos hubiéramos conocido.

Adaptarme, costó tiempo, pero enseguida conocí a uno de mis mejores amigos, que era de aquí. Seguimos quedando y recordando nuestras aventuras de chicos. El colegio costó, resultó difícil adaptarme. Los niños eran distintos en carácter y excluyentes. Al principio hice muy pocos amigos en la escuela, por lo que pasaba mucho tiempo sola. En  el instituto fue algo parecido, solía faltar mucho a clase. A veces hasta los profesores eran algo excluyentes. Aun así un par de profesores, se involucraron conmigo para que no deje los estudios, y lo conseguí. Ellos dejaron una huella en mí, algo de lo que estoy agradecida.

La experiencia de mi madre fue más dura. Ha sido explotada en el campo como el resto de los inmigrantes, echando más horas de la cuenta. También trabajó cuidando personas mayores, pero era muy agotador porque te pasas toda la semana fuera de casa. Cuando trabajaba de interna algunas veces me dejaban ir con ella, en verano. Uno de sus jefes era muy majo, siempre traía regalos para sus sobrinas y para mí también.

Actualmente, mi madre lleva en el paro cuatro años. Ni en el campo, ni trabajando en casa le quieren dar de alta, porque dicen que ya es muy mayor. Con la crisis la gente no quiere asegurar a nadie.

Personalmente, el hecho de venir aquí ha resultado positivo, pese a los percances. Sé que si me hubiese quedado en Bolivia no habría recibido educación. Mi madre siempre me dice, que pensó en España como un lugar donde podía traer con seguridad a sus hijos, porque anteriormente había viajado a Argentina y no era nada seguro, y que le habían robado varias veces.

2019-03-14T11:55:31+00:00

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